Sindicación

Me llamo Daniel. Desde hace apenas cuatro años trabajo como auxiliar administrativo de la CAM, personal funcionario no-docente actualmente destinado en un CEIP de Madrid capital.
El año pasado fui secretario en las Elecciones Sindicales de mi rama y, la verdad, no me quedó una impresión muy buena. La participación fue bajísima y habiendo leído varios panfletos de programas, y asistiendo a manifestaciones contra los rectores y la precariedad de los interinos, no he visto claro que se pueda hacer algo, desde un sindicato, para defender los derechos de los trabajadores.
Si bien es cierto que mi situación actual se puede considerar de excelente, mi puesto laboral tiene unas condiciones que me aíslan por completo del resto de compañeros de mi “gremio”, ya que en el día a día con quien me relaciono es con el personal de educación, conserjes, limpieza y cocina – no con auxiliares administrativos de la CAM, con los que me cruzo únicamente en cursillos de formación y en la citada convocatoria a elecciones sindicales. No sé cómo les va a los demás y me cuesta estar al día de los movimientos políticos que puedan afectarme.
Considero que debe existir alguna manera de enlazarme con más trabajadores, porque sé con certeza que las condiciones laborales de las que disfruto ya han sufrido ataques en el pasado y que pueden considerarnos prescindibles cuando quieran, y que lo harán sin consulta previa. Conozco ya a varios compañeros y compañeras que muestran una indolencia enervante hacia todo lo que no sea su propia subsistencia y desprecian con altivez a otros trabajadores que no tienen la suerte de que el Estado garantice su permanencia en el puesto. Yo entré en este trabajo por azar y necesidad, no por vocación ni por buscar una permanencia. Continúo buscándome la vida en mi tiempo libre para hacer lo que realmente me gusta hacer y cada día tengo más claro que todas las personas deberían tener el derecho a disponer de la misma seguridad laboral que tengo yo siendo funcionario, pues el miedo a que una decisión arbitraria del jefe de turno te pueda mandar a la calle es abismalmente menor. Eso me permite disponder de una tranquilidad en el día a día que considero muy positiva para desarrollar con paciencia y efectividad las tareas que me han sido asignadas.Me gusta mi trabajo, pero quiero algo mejor. Lo que me gusta de mi puesto es que ayudo a que funcione mejor un servicio de educación pública, que se ve liberado de algunas tediosas tareas para poder dedicarse a la formación de personas. Lo que no me gusta es que lo veo muy limitado y fácilmente automatizable – el desarrollo de aplicaciones de gestión de datos nos volverá menos necesarios muy pronto y me gustaría saber qué piensan hacer con nosotros entonces.

Por otra parte, tampoco estoy de acuerdo con el sistema autoritario de enseñanza en el cual se permite al profesor que se limite a leer un libro cada hora en vez de atender individualmente las necesidades concretas de los alumnos que por algún motivo no pueden seguir los razonamientos en que se fundamenta el aprendizaje. Considero posible, y sé por experiencia propia que se puede, el autoaprendizaje como disciplina capaz de ser transmitida – y me gustaría que mi trabajo contribuyera también a ello, pero actualmente “no me pagan para eso”. Y además de dedicarme a mantener al día archivos y resolver dudas de padres y madres, yo creo que podría aportar algo en eso.

Pero mi discurso interior no está suficientemente formado ni he reflexionado lo suficiente como para defender eso, ¿no? Pero es buen momento para empezar.

Hace falta algo más que preocuparme desde la estabilidad. Necesito algo concreto para empezar. ¿Existe alguna manera de conseguir una unión entre las personas que hacemos causa común por sacar adelante este trabajo en general y centros educativos en particular, con el esfuerzo y la contribución de todos y todas, sin permitir que la arbitrariedad de “jefes y cabecillas” nos coaccionen para ser simples peones haciendo un trabajo que podrían realizar robots a cambio de lo mínimo para substistir y demasiado preocupados o alienados para no ayudar al resto de compañeros?
¿Sindicatos? ¿Pero de qué tipo y en qué condiciones?
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Acerca de @transonlohk

Alegría para luchar, ¡organización para vencer!
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